Redacción.- El pleito entre las bancadas del Partido del Trabajo (PT) y Partido Revolucionario Institucional (PRI) está en el punto más álgido a días de que inicie el tercer año legislativo en la Cámara de Diputados. Este viernes, los petistas lograron convertirse en la tercera fuerza política y con ello le da toda la fuerza para reclamar la presidencia de la Mesa Directiva, que busca presidirla el vicepresidente de la coordinación de los legisladores del PT, Gerardo Fernández Noroña.
Las negociaciones se encuentran a un nivel crítico después de que el PT anunció que ya sumó su bancada 47 diputados federales, con la incorporación de cuatro más este 28 de agosto; en tanto que el PRI se mantiene con 46. Hasta esta mañana, los legisladores priistas eran la tercera fuerza política en San Lázaro y ahora los mandan a la posición cuarta, que los imposibilita de presidir la Mesa Directiva en el último año de la actual legislatura.
No solamente el PRI resulta afectado al ser desplazado como tercera fuerza legislativa en San Lázaro, también Morena al perder un diputado de su bancada, ahora se queda con 250 integrantes y tiene un resultado no favorable al perder la mayoría absoluta, debido a que tendrá que ceder la presidencia de la Junta de Coordinación Política a la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), que se mantiene como segunda fuerza política en esta legislatura.
Los movimientos que se presentan en la Cámara de Diputados buscan que el Fernandez Noroña se convierta en el nuevo presidente de la Mesa Directiva.
Los coordinadores de las bancadas legislativas acordaron al inicio de la LXIV Legislatura que cada año las tres fuerzas políticas con mayor número de diputados iban a a presidir la Mesa Directiva. El primer año correspondió a Morena con Porfirio Muñoz Ledo; el segundo año a la panista Laura Rojas Hernández y este año ya sería el turno de que el PRI le tocara presidir.