El miércoles 30 de septiembre, Tennessee ejecutará a Christa Pike, de 50 años, condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer en Knoxville en 1995, siendo la primera vez en más de 200 años que el estado aplica la pena capital a una mujer.
El caso reavivó un debate que va más allá del crimen: la edad de la condenada al momento del delito, la salud mental y la calidad de la defensa legal.
El 28 de septiembre de 2026, el gobernador, Bill Lee, rechazó la solicitud de clemencia presentada por los abogados de Pike y confirmó que el estado avanzará con la ejecución mediante inyección letal, prevista para las 10:00 a.m. hora central.
Su defensa acudió de inmediato a la Corte Suprema de Estados Unidos en busca de una suspensión de último momento, el único recurso judicial que aún permanece abierto.
El crimen
La noche del 12 de enero de 1995, Pike, su novio Tadaryl Shipp -de 17 años entonces- y una tercera joven, Shadolla Peterson, atrajeron a Slemmer hasta una zona boscosa en los terrenos del campus agrícola de la Universidad de Tennessee. Los cuatro se conocían del programa de formación laboral Job Corps de Knoxville. La motivación, según declararon los fiscales ante el jurado, era los celos: Pike creía que Slemmer intentaba quitarle a Shipp, según registros judiciales.
Para atraerla al lugar, le ofreció marihuana y le dijo que quería hacer las paces.
Lo que ocurrió esa noche quedó documentado en los registros del juicio: el ataque duró entre 30 minutos y una hora. Pike le cortó el cuello en repetidas ocasiones con un cortador de cajas, le golpeó la cabeza con trozos de asfalto y le asestó cortes en la espalda con una pequeña hacha.
Shipp declaró en su propia audiencia que fue él quien grabó un pentagrama en el cuerpo de Slemmer. Según Pike le relató a otra estudiante del programa, Slemmer suplicó que pararan, pero ella no se detuvo, de acuerdo con los registros judiciales.
El jurado encontró dos circunstancias agravantes: que el homicidio fue especialmente atroz e involucró tortura más allá de la necesaria para causar la muerte y que fue cometido para evitar una detención, según el mismo fallo.
Por el crimen, Pike recibió la pena de muerte. Shipp, cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional -diferencia que la defensa atribuye a que él era menor de edad al momento del crimen-. El año pasado, su solicitud de libertad condicional fue rechazada.
Peterson, quien actuó como vigía y cooperó con la justicia, obtuvo libertad condicional.