Redacción | Saltillo, Coah.- A pesar de que la defensa de Juan Manuel Riojas conocido como el Padre Meño, apeló la sentencia del año pasado donde se le dictó una pena de 13 años de cárcel; finalmente un Tribunal de Justicia Penal en primera instancia ratificó dicho veredicto al afirmar que en el juicio oral se valoraron las pruebas.
El Tribunal de Alzada encabezado por la juez Griselda Elizalde Castellanos, señaló “El falló con motivo de recurso de apelación interpuesto por defensa ante el ministerio público en torno al juicio que se sigue en contra de Juan Manuel Riojas de la ciudad de Piedras Negras.
“Este tribunal determino confirmar, la sentencia de primera instancia en la cual se condenó por los delitos de violación calificada en grado de tentativa ratificando la pena de 13 años impuesta por el juzgado de primera instancia”, dijo.
Durante la audiencia de apelación, Juan Manuel Riojas decidió tomar la palabra por primera vez desde que su proceso judicial a inició en agosto del año 2017. Cuando el mismo decidió entregarse al ser boletinado por las autoridades.
Su voz quebrada denotaba el llano contenido, al expresar a los Jueces del Tribunal que sentía que su proceso no era justo por no valorarse apropiadamente todas las pruebas, los testimonios que dijo eran mentira.
La defensa por su parte apeló a señalar que en el proceso de las audiencias se detectaron 42 inconsistencias y entre estas hasta descalificó a uno de los peritos en materia de psicología al referirse a una evaluación psicológica.
En tanto que el Ministerio Publico buscaba una mayor pena y no se absolviera como el acusado pretendía.
La sentencia de Primera Instancia puede ser impugnada en una segunda instancia mediante un amparo ante un Tribunal Superior de Justicia Penal Federal.
Antecedentes
El 24 de marzo del 2017 se dio a conocer la denuncia por abuso sexual cometido presuntamente, en ese entonces por el sacerdote Juan Manuel Riojas en contra del seminarista Roberto Javier Calzada Tamez.
Se le acusó penalmente por delito de violación calificada. Los hechos señalados ocurrieron en el año de 2015, durante los meses de mayo y julio mientras se desempeñaba como sacerdote de la Diócesis de Piedras Negras y rector del Seminario de dicha ciudad.
En el mes de agosto de 2017, fue recluido penalmente al entregarse luego de encontrarse prófugo, y quedó en prisión preventiva oficiosa como medida cautelar luego de que se le imputara y vinculara a proceso dentro de la causa penal 278/ 17.
La primera sentencia se dictó el mes de octubre del año 2018, pero la defensa del ex sacerdote impugno apelando que había una serie de irregularidades en este año 2019.