Gregory Bovino, quien hasta este fin de semana encabezó la ofensiva de detenciones en Minnesota, se reincorpora a la demarcación fronteriza de California con México, en uno de los sectores con mayor densidad demográfica de origen mexicano.
El antiguo jefe de la Patrulla Fronteriza —cuya jurisdicción se extendió a 2,740 kilómetros de la línea divisoria— fue apartado de la coordinación en Mineápolis y reasignado a El Centro. Esta localidad se ubica a escasos 19 kilómetros al norte de Baja California, en una zona donde el grueso de la población no solo es de origen hispano, sino específicamente mexicano.
De acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos, los latinos suman 85 por ciento de la población del condado Imperial de California, y más de 83 por ciento del total se identifica como mexicano.
En más de 75 por ciento de los hogares del condado Imperial se habla español regularmente.
Bovino posee un conocimiento profundo de dicha geografía, pues fungió como titular de la Patrulla Fronteriza en el sector de El Centro —adyacente al de San Diego— en el periodo comprendido entre marzo de 2021 y agosto de 2023.
Para abril de 2025, orquestó en Chicago una intervención que involucró el despliegue de helicópteros Black Hawk y agentes químicos contra grupos de manifestantes. A raíz de esta acción, Bovino fue objeto de una demanda por uso desmedido de la fuerza; sin embargo, ante el tribunal federal desestimó los cargos pese a estar bajo juramento. Durante el proceso, mantuvo un careo desafiante con la jueza, actitud que le granjeó el respaldo de sectores conservadores y del movimiento MAGA.
Al abandonar la sede judicial, realizó un gesto vinculado a la simbología nacionalsocialista.
Hasta la semana anterior, Bovino coordinó las incursiones en urbes bajo gestión demócrata. No obstante, el sábado pasado —tras un incidente donde sus subordinados abatieron a un enfermero de veteranos de guerra con diez impactos de bala—, el funcionario catalogó al fallecido como un “terrorista” que encañonaba a sus efectivos, justificando la agresión como un acto de legítima defensa.
Diversas filmaciones que capturaron el deceso de Alex Jeffrey Pretti, de 37 años, fungieron como pruebas que desmintieron las declaraciones de Bovino. En consecuencia, Mineápolis fue escenario de las movilizaciones más multitudinarias de su historia, alcanzando una concurrencia de hasta 50 mil personas.