Las autoridades en Suiza aprobaron el pasado martes el uso de “Sarco”, una cápsula de aspecto futurista que será utilizada como dispositivo para la eutanasia sin asistencia.
Se trata de una máquina que permite a los usuarios administrar su propia muerte en cuestión de minutos y fue creada por el defensor de la eutanasia Philip Nitschke.
Tiene paneles transparentes y se asienta sobre una plataforma elevada que se inclina en ángulo, al presionar un botón en el interior se inunda con nitrógeno líquido, una sustancia no regulada que se puede comprar fácilmente.
Esto reduce el nivel de oxígeno dentro, lo que hace que el usuario se sienta “ligeramente borracho” antes de caer inconsciente y, finalmente, morir.
Antes de usar la máquina, los usuarios deben pasar una prueba monitoreada por inteligencia artificial cuyo objetivo es determinar su capacidad mental, que pretende demostrar que la persona está tomando la decisión consciente de terminar con su vida.
Si no se pasa la prueba, no se abre la escotilla.
La cápsula en sí es biodegradable y se puede separar de la plataforma inferior para usarla como ataúd para el entierro o la cremación.
¿Quien es Philip Nitschke?
Apodado como el “Doctor Muerte”, Nitschke es todo un “gurú de la eutanasia” en 1999 se convirtió en el primer médico en el mundo en administrar legalmente una inyección letal a sus pacientes. Originario de Australia, fue uno de los principales promotores de que en Países Bajos se aprobara la ley que legalizaba la eutanasia en 2001 y se volviera uno de los pioneros en este tipo de legislación.