Cinco potencias nucleares mundiales se comprometieron este lunes 3 de enero a evitar la propagación de las armas atómicas y garantizar que nunca se libere una guerra nuclear, en una declaración conjunta poco común antes de una revisión de un tratado nuclear clave a finales de este año.
Subrayaron su “voluntad de trabajar con todos los Estados para establecer un entorno de seguridad que permita conseguir más progresos en materia de desarme, con el objetivo último de un mundo sin armas nucleares”.
La declaración se emitió luego de que la última revisión del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), que entró en vigor por primera vez en 1970, se pospusiera de su fecha prevista del 4 de enero para más adelante en el año debido a la Pandemia.
Dejando de lado las diferencias que han causado grandes tensiones entre China, Rusia y sus socios occidentales, declararon que veían “evitar la guerra entre estados con armas nucleares y reducir los riesgos estratégicos como nuestras principales responsabilidades”.
La declaración conjunta emitida por los líderes de los cinco Estados con armas nucleares ayudará a aumentar la confianza mutua y a sustituir la competencia entre las grandes potencias por la coordinación y la cooperación.
Esto también se produce en momentos en que las potencias buscan llegar a un acuerdo con Irán sobre la reactivación del pacto nuclear de 2015, que quedó moribundo cuando Estados Unidos se retiró del acuerdo en 2018.