Ricardo Bueno | Piedras Negras, Coah.- Han pasado 66 años de aquel trágico 28 de junio de 1954 en donde el rio bravo descargo toda furia sobre esta ciudad fronteriza, pese a que ya han transcurrido mas de seis décadas el recuerdo a un perdura entre las nuevas generaciones que van conociendo de aquel día que marco uno de los capítulos más difíciles para Piedras Negras, del cual se ha sabido reponer gracias a la voluntad de esta sociedad que se ha caracterizado por su espíritu altruista.
Rigoberto Lozoya, historiador de Piedras Negras, precisó que este fenómeno se debido a que días previos se habían registrado lluvias a típicas en la cierra lo cual genero que ríos que son afluentes al Bravo provocarán que este se fortaleciera y se desembocará desde ciudad Acuña hasta Nuevo Laredo.
Con anterioridad el servicio meteorológico de los Estados Unidos habían avisado y prevenido de los riegos de tales lluvias pudiendo provocar inundaciones en lugares bajos lo cual la población no lo creyó hasta que el agua se introdujo a sus casas.
A cusa de este hecho nació la colonia 28 de junio lugar conocido en ese entonces como la loma donde mucha gente se refugio.
De acuerdo al historiador se contabilizaron 40 decesos, el presidente de la república en ese entonces Adolfo Ruiz Cortinez, junto al Gobernador Román Cepeda, dirigieron las labores de limpieza y apoyo a los damnificados.
