Al menos 21 personas ya han perdido la vida por el clima extremo que azota al sureste de los Estados Unidos y que ha dejado a millones de ciudadanos sin luz en Texas.
Por si fuera poco, la tormenta invernal sin precedentes, ya provocó tornados devastadores en la región de Carolina del Norte, donde murieron tres personas.
La Policía de Kentucky, por su parte, informó que durante el fin de semana, dos personas murieron después de que su vehículo se deslizara por una carretera helada y cayera a un canal.
En Misisipi se registró un accidente fatal similar; al oeste de Tennessee, un niño de 10 años murió tras caer en un estanque cubierto de hielo durante la tormenta invernal.
El clima provocó cortes de energía en varios estados, incluidos Minnesota, Arkansas y Luisiana, pero el más afectado ha sido Texas.
En Houston, tres niños pequeños y su abuela murieron en un incendio que aparentemente se inició en una chimenea que usaban para calentarse.