A lo largo de los años han existido distintos conceptos respecto a los tatuajes, muchas generaciones han crecido con la idea implantada desde casa, de que no son algo bueno pues etiquetaban a las personas tatuadas de rebeldes pandilleros.
Actualmente todo ha cambiado y se tiene una idea distinta, de hecho, cada vez más personas son las que “tintan” su cuerpo.
Alberto Padilla, tatuador profesional, platicó que en su estudio atiende a personas de toda clase social, resaltando el crecimiento que ha tenido esta cultura en estos tiempos. Dijo que es un arte, ya que no es solo de plasmar el dibujo, si no que se requiere de un proceso, que implica desde la calidad hasta la salud.
Detalló que las empresas incluso ya han aprobado que en ciertas áreas laboren personas con tatuajes, cuando antes no se permitía.
A pesar de la apertura y del cambio en la mentalidad de la sociedad, aún así sigue habiendo estigmas como lo narra Alondra Sandoval, quien es trabajadora del área de la salud, y que se ha enfrentado a ciertas situaciones.