El hallazgo de casi 3 millones de euros ocultos en un búnker subterráneo marcó el punto más contundente del desmantelamiento del principal centro de abastecimiento de metanfetaminas en Europa, una estructura criminal vinculada directamente al Cártel de Sinaloa y operada desde territorio español con conexiones en México, Dubái y varios países de la Unión Europea.
La intervención fue ejecutada por agentes de la Policía Nacional de España, en estrecha colaboración con la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, como parte de la segunda fase de la Operación Saga, una investigación de alto impacto dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.
Durante el registro de una nave industrial vinculada a una empresa legal de mármol, utilizada como fachada para el tráfico internacional de drogas, los investigadores localizaron un búnker oculto bajo el suelo, donde se encontraban aproximadamente 3 millones de euros en efectivo, presuntamente procedentes del blanqueo de capitales del narcotráfico.
Este decomiso expuso el músculo financiero del Cártel de Sinaloa en Europa, así como su capacidad para integrar dinero ilícito en actividades empresariales aparentemente legales, una de las estrategias más sofisticadas del crimen organizado transnacional.
La investigación se remonta a 2023, cuando la operación Saga permitió la incautación de 1.800 kilos de metanfetamina en Alicante, considerada la segunda mayor intervención de esta droga en la historia de Europa. Desde entonces, las autoridades confirmaron que la organización criminal operaba desde Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante, consolidando el mayor punto de distribución de drogas sintéticas en territorio europeo.