Al menos 50 personas perdieron la vida luego de que un avión de la Fuerza Aérea de Filipinas se estrellara a sur del país el domingo, en lo que se trata del peor desastre aéreo en décadas.
Más de 40 personas fueron rescatadas de los restos en llamas y fueron trasladadas al hospital, señaló el jefe de las Fuerzas Armadas, Cirilito Sobejana.
El avión militar, un Hércules C-130, transportaba tropas desde Cagayán de Oro, en Mindanao, a la provincia de Sulu cuando se pasó de la pista de aterrizaje en la isla de Jolo.
La aeronave transportaba a 96 personas, formaban parte de la presencia del ejército filipino para combatir a militantes islamistas, como el grupo Abu Sayyaf.
Los soldados en el vuelo eran recién graduados y acababan de completar su entrenamiento militar.
Según testigos, se observó a varios soldados saltando de la aeronave antes de que golpeara el suelo y se salvaron de la explosión causada por el accidente.
Un equipo de investigación llegó este lunes para buscar el registrador de datos de vuelo del avión y determinar qué causó el accidente; también investigarán los informes de soldados que saltaron del avión.
Se consideró que el avión estaba en buenas condiciones. Le quedaban 11.000 horas de vuelo antes de la fecha prevista para el mantenimiento.