Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación negó que lo sucedido en el municipio de Camargo, Tamaulipas, donde se encontraron los cuerpos calcinados de 19 personas, sea otra masacre de San Fernando hecho ocurrido en 2010, donde asesinaron a 72 migrantes en la misma región.
El martes pasado la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) hizo dicha comparación.
“Estamos profundamente preocupados por los hechos reportados por distintos medios sobre el hallazgo de 19 personas calcinadas en Tamaulipas. De acuerdo con la información recibida, al menos varias de las victimas serían guatemaltecas”, comunicó el representante de la ONU-DH México, Guillermo Fernández-Maldonado.
“Por ningún motivo es igual que lo que sucedió en San Fernando. Todos los días a partir de que sucedió este evento, hemos estado en el Gabinete de Seguridad viendo los avances sobre esta situación… No va a haber impunidad eso sí”, aseguró Sánchez Cordero.
Las autoridades locales señalaron que los cadáveres carbonizados y encontrados tras una denuncia anónima, que advertía sobre una humareda, pertenecían a 16 hombres, dos mujeres y el resto continúa sin identificar.
El vocero de la Secretaria de Seguridad Pública, Luis Alberto Rodríguez, aseguró que las autoridades ya han iniciado con el proceso de identificación de las víctimas a través del ADN.
Hasta el momento se desconoce si en el hecho participaron cárteles de la droga.