La depresión se puede convertir en un trastorno terriblemente implacable, que causa tristeza constante y pérdida de interés; hasta un tercio de las personas que la padecen no responden o se hacen resistentes al tratamiento, ya sea terapia o medicación.
El pasado lunes, un grupo de médicos del hospital de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) anunció en un estudio, publicado en la revista Nature Medicine, que logró tratar con éxito a una paciente con depresión grave al implantarle en el cráneo un dispositivo de detección y estimulación cerebral profunda y, de este modo, intervenir en el circuito cerebral específico implicado en los patrones depresivos.
Según RT, los científicos descubrieron un biomarcador neuronal (un modelo específico de actividad cerebral que indica la aparición de los síntomas) y luego personalizaron un nuevo dispositivo de estimulación cerebral profunda para que solo responda cuando reconozca ese patrón.
Entonces, el dispositivo estimulaba una zona concreta del circuito cerebral, creando una terapia inmediata y personalizada para el cerebro de la paciente y el circuito neuronal que causó su enfermedad.
“Hemos desarrollado un enfoque de medicina de precisión que ha controlado con éxito la depresión resistente al tratamiento de nuestra paciente” explicó Andrew Krystal, profesor de Psiquiatría y miembro del Instituto Weill de Neurociencias.
Por su parte, la paciente señaló que antes iniciar el experimento “estaba al final de la línea…Estaba muy deprimida”.
Admitió que, durante los primeros meses de la prueba, “la disminución de la depresión fue muy brusca” y “no estaba segura de que fuera a durar” Pero ha durado.
Por su parte la autora principal del estudio, Katherine Scangos, subrayó que “todavía queda mucho trabajo por hacer” y reveló que ya ha inscrito a otros dos pacientes en el ensayo y espera añadir nueve más.