Fiscales federales estadounidenses presentaron cargos de tráfico sexual contra el fundador dela iglesia Reino de Jesucristo con sede en Filipinas, señalando que mujeres y niñas fueron obligadas a mantener relaciones sexuales con él bajo amenazas de “condenación eterna”.
Se trata de Apollo Carreon Quiboloy, de 71 años, quien según se autoproclama “Dueño del Universo” e “hijo designado de Dios”, el junto a tres administradores de una filial de la iglesia en Los Ángeles y un administrador de la iglesia en Hawái enfrentan cargos por conspiración, tráfico sexual de niños, tráfico sexual por la fuerza, fraude y coacción, fraude matrimonial, lavado de dinero, contrabando de efectivo y fraude de visas.
Estos reclutaban mujeres de entre 12 y 25 años como asistentes personales o “pastorales”, las obligaban a cocinar, limpiar sus residencias, darle masajes y tener relaciones sexuales.
Las víctimas que lograron escapar declararon al FBI que trabajaban durante todo el año y eran golpeadas y abusadas psicológicamente, algunas de ellas estaban obligadas a vivir en automóviles en paradas de camiones.
Además se les acusa de apoderarse de una importante parte de las donaciones que debían destinarse a una organización sin fines de lucro para ayudar a los niños necesitados de Filipinas.
Este jueves autoridades estadounidenses arrestaron a tres de los acusados, mientras que presumen que otros tres sospechosos, incluido Quiboloy, podrían estar en Filipinas.
Cabe mencionar que Quiboloy es un amigo cercano del presidente filipino, Rodrigo Duterte, y la iglesia apoyó su candidatura en las elecciones del 2016.