Ante las violentas protestas que se desataron por el aumento en el precio del combustible, el gobierno de Kazajistán declaró el Estado de Emergencia de dos semanas en Almaty, la ciudad más grande de la nación y en la provincia de Mangistau.
Las fuerzas de seguridad informaron este jueves de la muerte de una decena de manifestantes en una operación para restablecer el orden en Almaty, además de la muerte de ocho miembros de las fuerzas de seguridad durante los disturbios.
El Ministerio de Salud informó también este jueves sobre más de 1.000 heridos, cientos de ellos hospitalizados.
La residencia presidencial de Almaty ardió en llamas el miércoles y según los informes, manifestantes armados también irrumpieron en otro edificio del gobierno de la ciudad, a pesar de las duras medidas para sofocar el problema.
La rapidez a la que se desplegó la violencia tomó a muchos por sorpresa y sugieren que no se trata solo del alza de los costos de energía.
Las protestas comenzaron después de que las autoridades levantara los límites de precios del gas licuado de petróleo, que muchas personas usan en sus automóviles, lo que causó un aumento en los precios al consumidor.
La violencia estalló el domingo en una ciudad y para el martes la mayoría de las ciudades y pueblos del país veían concentraciones masivas y enfrentamientos.