Raymundo Campos | Sabinas, Coah.- Por los delitos de violencia familiar y discriminación por vejación en contra de su hijo menor de 4 años, fue vinculada a proceso penal una madre de familia que exhibió en una serie de videos que publicó en las redes sociales el “Maltrato” del pequeño.
Un Juez de Control del Centro de Justicia Penal del sistema acusatorio oral de la Región Carbonífera decretó la prisión preventiva contra Lizbeth Suárez Fernández, de 24 años de edad, al encontrar indicios sólidos en las acusaciones que presentó la Fiscalía General del Estado en la Región Carbonífera.
Durante la audiencia de vinculación a proceso por ejecución de orden de aprehensión celebrada esta mañana mediante la aplicación Zoom, la Fiscalía Regional desahogo diversos elementos de prueba gráficas contra las dos mujeres acusada.
En las videograbaciones que rápidamente se hicieron vírales en las
Plataformas digitales se pudo apreciar el nivel de violencia física, psicológica y de discriminación que sufrió el Niño, a quien ataron de pies y manos con cinta adhesiva cristalina supuestamente para divertirse.
El Ministerio Público de la Fiscalía Regional, expuso que la imputada y su Co-participante, una menor de 15 años a quien las autoridades señalan de haber grabado los videos, martirizaron sin justificación al pequeño de casi de 3 años, al que sometieron a un proceso de tortura al inmovilizarlo de pies y manos y cubrirle la boca con cinta adhesiva trasparente a pesar del llanto y gritos de miedo del menor mientras las agresoras se carcajeaban.
El juez de Control, dictó que la presunta responsable sea ingresada a un centro de internamiento temporal mientras se celebra la segunda audiencia, programada dentro de 144 horas.
El agente del Ministerio Público adscrito a Palaú, acreditó que el perfil de la usuaria en la red social Tik-Tok, sitio donde se divulgaron por lo menos 3 videos del abuso infantil, pertenece a la imputada.
De acuerdo a las pruebas periciales, las agresiones físicas que enfrentaba el indefenso niño eran constantes, además de
las condiciones insalubres y de descuido personal en el que vivía.
El pequeño continúa en resguardo de la PRONNIF, en la casa hogar Refugio y Esperanza de Nueva Rosita.
Los alegatos presentados por la defensa de la imputada no prosperaron jurídicamente, a pesar del intento legal del abogado defensor por evitar la prisión preventiva.
Los indignantes hechos se registraron en una vivienda ubicada en la calle Vicente Guerrero número 504, de la colonia Jardines del ejido la Cuchilla.