Un investigador independiente de Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Corea del Norte pidió a la comunidad internacional proporcionar 60 millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 a la aislada nación autoritaria.
El país está bajo un bloqueo autoimpuesto para protegerse del COVID desde principios de 2020, lo que lastró la economía y paralizó el comercio.
La comunidad internacional debería “acordar una estrategia” en apoyo a la República Popular de Corea, afirmó el argentino Tomás Ojea Quintana, relator especial de la ONU para los derechos humanos para el país, en una conferencia de prensa en Seúl.
Las vacunas podrían animar al liderazgo de Pyongyang a abrirse más después de que el confinamiento autoimpuesto los dos últimos años crease desafíos para los observadores externos, los grupos de ayuda y los diplomáticos.
Según la Organización Mundial de la Salud, hasta finales de 2020 el país realizó 13 mil 259 pruebas de covid y todas arrojaron un resultado negativo.
El año pasado, Corea del Norte debía recibir más de 1.7 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca mediante el mecanismo Covax de distribución global, pero las rechazó por temores a los efectos secundarios.