Una cesárea en Baja California practicada en una clínica privada bajo la luz de celulares, porque hubo un apagón, trajo consecuencias para el bebé, pues los cirujanos le cercenaron una oreja.
Los padres del recién nacido de nombre Julián Adriel, quien se encuentra delicado, acusaron a los médicos de la Clínica Internacional de Especialidades de la capital del estado.
La mamá, Sonia Martínez ingresó al hospital el pasado 6 de junio y a las 12:40 se fue la luz, pese a estar anestesiada pero consciente, le suplicó al doctor responsable, David Santoyo, que no la sometida a la cesárea.
Pero, el médico le respondió que la operaría con apoyo de su teléfono móvil; salió del quirófano para informarle al esposo que el quirófano estaba iluminado pues en el hospital tenían una subestación de energía eléctrica para abastecerse, lo que fue falso pues la clínica no activó ninguna planta eléctrica tras el apagón general que duró 26 minutos.
Al papá del niño no lo dejaron entrar, el doctor se fue antes de concluir la cesárea y otro terminó suturando a Sonia, fue cuando le cortaron la oreja izquierda al bebé.
Uno de los doctores salió para decirle al papá que no sabían quién, le había cortado la oreja al bebé y al día siguiente, un médico argumentó a los padres que el niño había nacido con hemangioma y que por eso le reconstruyeron la oreja.
Pero Sonia asegura que se hizo ultrasonidos durante su embarazado, fue tratada por un ginecólogo y nunca le detectaron un problema a Julián Adriel.