El papa Francisco desestimó los rumores de que planea renunciar por su estado de salud e indicó que por el contrario, en algún momento espera visitar Moscú y Kiev luego de su viaje a Canadá a finales de este mes.
“Nunca me pasó por la cabeza” la idea de anunciar su jubilación a finales del verano, aunque reiteró que podría renunciar algún día, como lo hizo el papa emérito Benedicto XVI en 2013.
Su problema en la rodilla lo ha llevado a usar una silla de ruedas durante más de un mes, esto fue causado por una “pequeña fractura” por dar un mal paso lo que le provocó inflamación en un ligamento.
Por ahora se está tratando con láser y magnetoterapia.
El jefe de la iglesia católica también desmintió los rumores de que le habían descubierto un cáncer durante su operación de colon en julio de 2021 y denunció lo que calificó de “chismes”.
El sumo pontífice debía haber visitado la República Democrática del Congo y Sudán del Sur esta semana, pero tuvo que cancelar el viaje porque los médicos dijeron que necesitaba más terapia.