El padre Mateo Calvillo Paz de la Arquidiócesis de Morelia, sufrió un ataque el pasado domingo 3 de julio en el municipio de Queréndaro en Michoacán.
A través de un comunicado dirigido a los medios, explicó que “el ataque ocurrió en cuestión de minutos”, cuando entraba al pueblo.
El agresor, que se encontraba armado, le bloqueó el paso a su coche y abrió su puerta para golpearlo en la cara.
“Fue un ataque profesional,Me agredieron a golpes, el agresor debió ser un sicario… Un psicópata, era muy alto y fuerte, moreno, con entradas en el pelo, tenía en los puños un arma”
El sujeto huyó dejando al padre con serias lesiones en la cara, que le provocaron hemorragias; en una imagen difundida en redes sociales se observa al sacerdote Calvillo con el rostro herido.
Instó a la gente a “ser conscientes y estar preparados, estudiar nuestra reacción, una equivocación puede ser mortal. Me salió muy barato si pienso en la suerte de los hermanos jesuitas asesinados y en tantas muertes y masacres”.