Gotabaya Rajapaksa, presidente de Sri Lanka, aceptó dimitir luego de que miles de manifestantes irrumpieron en la residencia y la oficina del mandatario en Colombo, la capital, desahogando su furia contra un líder al que consideran responsable de la peor crisis económica de la nación.
Los manifestantes también asaltaron la residencia privada del primer ministro, Ranil Wickremesinghe quientambién anunció su dimisión y la incendiaron.
Rajapaksa continuará en la presidencia hasta el miércoles para asegurar una transferencia del poder sin sobresaltos.
El mandatario había previamente abandonado la zona, alertado por las fuerzas de seguridad sobre la masiva manifestación convocada desde hacía días en Colombo, aunque desde entonces el dirigente no se ha mostrado en público y su paradero es desconocido.
Al menos 34 personas, incluidos dos policías, resultaron heridas en los enfrentamientos cuando los manifestantes intentaban entrar en la residencia.