El futbolista iraní Amir Nasr-Azadani ha sido condenado a muerte por apoyar las protestas en favor de los derechos de las mujeres, reportó la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), que ha exigido al régimen que elimine la pena.
El joven de 26 años fue acusado de un delito llamado ‘moharebeh’, es decir, ‘enemistad con Dios’ que conlleva la ejecución en la horca.
La familia del futbolista incluso fue amenazada por las fuerzas de seguridad de la República Islámica si denunciaban que el joven estaba detenido, algo que finalmente trascendió.
Esta pena ya la sufrieron Mohsen Shekari y el luchador Majid Reza Rahnavard, ahorcado en público en la ciudad santa de Mashad.
El poder judicial iraní asegura que hasta ahora ha dictado 11 condenas a muerte en relación con las protestas, calificadas por las autoridades de “disturbios”.
La condena internacional por las ejecuciones y penas no se hizo esperar, se ha producido en circunstancias “particularmente crueles”, denunció el secretario general de la ONU Antonio Guterres.