Lilia Paredes Navarro, la esposa del ex presidente de Perú Pedro Castillo y sus dos hijos llegaron este miércoles a México, donde se les ha concedido asilo político.
Lilia, Arnold y Alondra Castillo, llegaron al Aeropuerto de la Ciudad de México a las 7:51 horas, procedentes de Lima, Perú.
Castillo se encuentra detenido desde el pasado 7 de diciembre tras intentar disolver el Congreso.
Tras esta concesión el gobierno del Perú declaró persona no grata al embajador de México, Pablo Monroy Conesa, y le dio 72 horas para que abandone el país, una medida que en el mundo de la diplomacia no es frecuente y suele tomarse en casos extremos.
El presidente de la República Andrés Manuel López Obrador anunció en su conferencia mañanera del 21 de diciembre, que la Secretaría de Relaciones Exteriores había decidido no romper relaciones con el gobierno de Perú, ante la decisión contra el embajador.
México, Argentina, Bolivia y Colombia aseguraron en un comunicado conjunto que Castillo había sufrido un “hostigamiento” político desde su llegada al poder en julio de 2021 y pidieron su restitución.
El martes, el Congreso de Perú aprobó un proyecto para adelantar a abril de 2024 las próximas elecciones generales, programadas para 2026.