La monja francesa Lucile Randon, también conocida como la hermana André, era la persona con la mayor edad conocida en el mundo y falleció el martes 17 de enero a los 118 años, dio a conocer el asilo de la localidad de Toulon, en Francia, donde vivía.
Nació en el sur de Francia el 11 de febrero de 1904, creció en una familia protestante como la única niña entre tres hermanos en la ciudad de Alès. En el año que nació, Nueva York abrió su primera línea de metro y una década antes del inicio de la Primera Guerra Mundial.
Trabajó como institutriz en París para los hijos de familias ricas, se convirtió al catolicismo y fue bautizada a la edad de 26 años.
Impulsada por el deseo de “ir más allá”, se unió a la orden de monjas de las Hijas de la Caridad a la edad relativamente avanzada de 41 años.
“La gente dice que el trabajo mata, pero a mí el trabajo me mantuvo viva. Seguí trabajando hasta los 108 años”
Durante muchos años ocupó el segundo lugar del Libro Guinness como la persona más longeva del mundo, solo superada por el japonés Kane Tanaka, de 119 años, quien murió el año pasado.
En 2021 sobrevivió a la pandemia de COVID-19, luego de que 81 residentes de su hogar de ancianos se contagiaran.