Personas que viven o trabajan cerca del lugar donde se descarriló un tren que transportaba sustancias peligrosas el pasado 3 de febrero, han sido diagnosticados con enfermedades como bronquitis y otras afecciones que médicos sospechan están relacionadas a la exposición a estos químicos.
Una vecina contó a NBC News que ese día evacuó y acudió a emergencias, donde le diagnosticaron “bronquitis aguda debida a gases químicos”.
Por otra parte, en una fábrica ubicada cerca del lugar, varios trabajadores se reportaron enfermos; presentaron sarpullido, náusea, sangrado en la nariz, ojos irritados, problemas para respirar y mucha tos.
En una de las clínicas de atención urgente cercanas al poblado de East Palestine, una enfermera indicó que ha estado atendiendo hasta 10 personas al día, presentando síntomas compatibles con la exposición a sustancias químicas.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el lunes enviaron un equipo para entrevistar a las personas e investigar posibles problemas de salud. Pero a los médicos les resulta difícil establecer vínculos directos entre estas afecciones.