Los ciudadanos americanos que fueron secuestrados y dos de ellos ejecutados en Matamoros, Tamaulipas, están directamente relacionados con operaciones de trasiego y venta de narcóticos en el condado de Florence, Carolina del Sur.
Tres de ellos contaban con un historial delictivo amplio, asociado con posesión, tráfico, venta y consumo de estupefacientes, así como portación de armas de fuego.
Las investigaciones en torno a los hechos, señalan que Eric James Williams, Letavia “Tay” Lateefa Washington, Shaeed Woodard y Zindell Brown, han sido detenidos y procesados por cargos de distribución, venta de estupefacientes y violencia doméstica.
Por la indagación se sabe que han tenido varios ingresos a territorio mexicano, sobre todo en Matamoros, por temas relacionados con el trasiego de drogas.