El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenó este jueves que las banderas de la Casa Blanca y todos los edificios gubernamentales se ondeen a media asta tras los ataques perpetrados en Lewiston, Maine, donde murieron 18 personas.
Biden indicó en un comunicado que la medida era “una muestra de respeto por las víctimas de los actos de violencia sin sentido”.
El hecho se trató del tiroteo masivo más mortífero de este año en Estados Unidos.
Las embajadas y las legaciones consulares de Estados Unidos también deben sumarse a esta orden, que se prolongará hasta el atardecer del 30 de octubre.
“Este es un momento oscuro en Estados Unidos. La oración es apropiada en un momento como éste, para que el mal pueda terminar y la violencia sin sentido pueda cesar. Y esa es la declaración de esta mañana en nombre de toda la Cámara de Representantes. Todos quieren que esto termine”