El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró el domingo que “La fase intensa de la guerra con Hamas en Gaza, está a punto de terminar”, por lo que el foco militar se desplazaría a la frontera norte de Israel con el Líbano.
“Eso no significa que la guerra vaya a terminar, pero la guerra en su etapa actual terminará en Rafah. Esto es cierto”
Además aseguró estarr dispuesto a llegar a “un acuerdo parcial” con Hamas para devolver algunos rehenes, al tiempo que reiteró su posición de que la guerra continuará después de un cese del fuego “para lograr el objetivo de eliminar” a Hamas.
“No estoy dispuesto a renunciar a eso… después del final de la fase intensa, tendremos la posibilidad de trasladar parte del poder al norte, y lo haremos”.
Declaró que es primero que nada por motivos de protección y, en segundo, para llevar de vuelta a residentes a casa. “Si podemos hacerlo políticamente, sería fantástico. Si no, lo haremos de otra manera, pero traeremos a todos de vuelta a casa”.
Decenas de miles de israelíes han sido desplazados del norte de Israel, donde se han producido intercambios de disparos casi diarios entre las fuerzas israelíes y los militantes libaneses de Hezbollah desde que comenzó la guerra en Gaza.
Funcionarios estadounidenses han planteado dudas sobre el objetivo de Israel de destruir completamente a Hamás, y el miércoles el principal portavoz del ejército israelí, el contralmirante Daniel Hagari, afirmó que Hamás no puede ser eliminada. ”Decir que vamos a hacer desaparecer a Hamás es arrojar arena a los ojos de la gente”, declaró.