El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su principal rival en las elecciones presidenciales del domingo 28 de julio, Edmundo González Urrutia, cerraron el jueves 25 de julio sus campañas, en medio de advertencias del mandatario sobre un “baño de sangre” si pierde.
Estos comicios están bajo una fuerte presión internacional por elecciones transparentes.
Maduro, en el poder desde 2013, aspira a un tercer mandato de seis años en las elecciones de este fin de semana.
Los venezolanos están apostando todo en las elecciones del domingo, frente a la intención de Maduro de atrincherarse en el poder durante seis años más; el movimiento democrático ha construido de manera sostenida un camino hacia un cambio profundo en torno a Edmundo González, el otro candidato presidencial.
Gonzalez Urrutia, el diplomático de 74 años fue acompañado por la ex diputada María Corina Machado, originalmente candidata de la alianza opositora Plataforma Unitaria, pero vetada por una inhabilitación administrativa.
Mientras Maduro se jacta de haber llegado a más de 250 ciudades durante su gira electoral, intenta proyectar una imagen de fuerza.
Otros ocho candidatos minoritarios participan de la elección, a la que están convocados 21 millones de venezolanos de sus casi 30 millones de habitantes. Se estima que solo podrán votar 17 millones que siguen en Venezuela y no han migrado.