El gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó el jueves una orden ejecutiva que obliga la Comisión estatal de Salud “a recopilar información sobre los inmigrantes indocumentados que son admitidos a los hospitales o reciben ayuda de emergencia”.
Su objetivo es recibir un reporte anual de los costos que supone esa atención, y poder exigir así un reembolso al Gobierno federal, al que responsabiliza por “su política de frontera abiertas”.
La orden obliga a recolectar información a partir del 1 de noviembre de este año y afecta, entre otros, a centros médicos inscritos en el seguro federal Medicaid y en el Programa de Seguro Médico Infantil.
Los hospitales públicos en Texas no preguntan sobre la situación migratoria, indicó Noticias Telemundo citando al diario The Texas Tribune, por eso esta medida podría “asustar” a inmigrantes y evitar que acudan a los hospitales en caso de necesitar atención médica.
Los hospitales con cobertura directa tendrán que ofrecer sus datos a a la comisión estatal de manera trimestral desde marzo de 2025.