Ni Kamala Harris, ni Donald Trump, el Papa Francisco ubica a ambos candidatos en el mismo lugar donde es pecado tanto el aborto como la expulsión de los migrantes del país, dos de los temas clave en la reciente contienda electoral.
“Expulsar a los inmigrantes es maldad, y echar del seno de la madre a un niño es un asesinato. De esto hay que hablar claro y sin peros”, dijo el Sumo Pontífice.
Durante su regreso a Roma desde Singapur, el Papa Francisco fue interrogado sobre el debate entre los candidatos presidenciales de Estados Unidos, Kamala Harris y Donald Trump y declaró:
“Ambos están contra la vida, el que expulsa a los migrantes y el que mata a los niños” dijo a los votantes católicos que debían elegir “el mal menor” en noviembre “¿Quién es el menor de dos males? ¿Esa señora o ese señor? No lo sé”.
En referencia a la migración -un tema con el que el candidato republicano no ha tenido reparos al expresar su desprecio y sus futuras intenciones de combatirla en caso de que vuelva a la presidencia-, el Papa citó las sagradas escrituras, que dicen en el Antiguo Testamento que se debe acoger al “extranjero, al huérfano y a la viuda” y que, por tanto, “expulsar a los migrantes, no darles capacidad de trabajar ni acogida es un pecado grave”.
Sobre el aborto -un tema fundamental en la agenda de Kamala Harris, quien reiteró más de una vez el martes la necesidad de que las mujeres sean las que elijan sobre sus cuerpos-, el papa Francisco no disfrazó sus declaraciones y dijo de manera frontal que es el equivalente a “matar a un ser humano”.