El enorme campamento de detención de migrantes en Texas suspendió el acceso a visitantes y abogados debido a un brote de sarampión, informó la representante federal demócrata, Verónica Escobar.
Hasta ahora hay 14 casos activos de sarampión en el centro de detención de la base militar de Fort Bliss y 112 personas han sido aisladas.
El lugar permanecerá cerrado a visitantes y abogados hasta 19 o 20 de marzo.
Ni el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han dado información oficial.
El campamento abrió el año pasado después de que el gobierno del presidente Donald Trump otorgó un contrato de hasta mil 300 millones de dólares a Acquisition Logistics LLC, un contratista de Virginia que nunca había operado una instalación del ICE.
Los detenidos han dicho que unas 3 mil personas viven en alojamientos ruidosos e insalubres, las enfermedades se propagan con facilidad y dormir es un lujo.
El sarampión, una enfermedad fácilmente prevenible que fue declarada como eliminada en EEUU en 2000, arrasó con comunidades de Texas el año pasado, en parte debido a que los departamentos de salud se vieron privados de los fondos necesarios para llevar a cabo programas de vacunación. El oeste de Texas resultó particularmente afectado.