El 4 de Julio, el Papa León XIV visitó un centro de acogida para migrantes en Italia en un gesto considerado un mensaje fuerte a favor por los derechos de los migrantes.
La visita coincidió con el Día de la independecia de Estados Unidos, por lo que se interpreta como un llamado indirecto a los líderes estadounidenses para adoptar políticas migratorias más humanas.
Durante su visita, el Papa expresó su cercanía con quienes se ven obligados a bandonar sus países y pidió mayor solidaridad, compasión y respeto por la dignidad de todas las personas sin importar su origen.
Su mensaje reforzó la postura de la Iglesia de apoyar y proteger a los migrantes frente a las políticas restrictivas de inmigración.