Según el último informe de la Agencia Meteorológica Mundial, existe casi un 100% de probabilidad de que se produzca un superniño durante el último trimestre de 2026 y primeros meses de 2027.
La región más afectada sería Latinoamérica con fuertes sequías, incendios, lluvias torrenciales e inundaciones que pondrán a prueba la economía de muchos países del continente. El agro, la pesca, el sector energético y las infraestructuras podrían sufrir daños multimillonarios sin precedentes.
Este fenómeno, que se produce por el calentamiento de las aguas oceánicas en el Pacífico central, regula y altera el clima en todo el planeta. Pero el aumento significativo de las temperaturas que está experimentando actualmente, podría intensificar sus efectos climáticos entre 2026 y 2027.
El Niño se repite de manera cíclica y tiene su origen en cambios en la temperatura del agua y en la circulación atmosférica del Pacífico Sur, un fenómeno climático natural que el calentamiento global podría estar intensificando. Sus efectos se hacen notar en todo el mundo, principalmente en América del Sur, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central, con precipitaciones por encima de lo normal que pueden causar inundaciones y corrimientos de tierras, y Centroamérica, el norte de Sudamérica, Australia e Indonesia, donde acarrea sequías acusadas. En España un Super Niño como el que se podría estar gestando puede provocar temperaturas considerablemente más altas de lo normal y la llegada de borrascas más activas durante el invierno.