Carolina Viveros | Saltillo, Coah.- Después de dos días de un cuadro agudo de pancreatitis, el padre José Luis del Río y Santiago falleció la mañana del pasado domingo a los 86 años.
El padre José Luis era conocido en todo el Estado pues desde hace 20 años recibió autorización del Vaticano para practicar exorcismos, este acto se realizó a través del otorgamiento de encomienda por parte del Obispo Emérito de la Diócesis de Saltillo, Francisco Villalobos, lo que representa el respaldo de la Santa Sede.
El pasado lunes la Diócesis de Saltillo dedicó todo un día de misas en la Iglesia del Ojo de Agua, en donde el padre fallecido ofició misa por más de 30 años, actos que fueron presididos por el padre Ignacio Flores, quien acompañó al padre José Luis durante sus últimos días de vida.
Miles de feligreses acompañaron al padre José Luis en el ultimo adiós dentro de la iglesia mas antigua de Saltillo, en donde creció como sacerdote al frente de una de las comunidades católicas mas grandes del noreste del país.
Finalmente, la mañana de este martes, sus restos fueron sepultados en el mausoleo de la Parroquia del Ojo de Agua, y ante miles de personas y decenas de sacerdotes de toda la Diócesis, dieron gracias por más de tres décadas de dedicación sacerdotal.
La controversia inició esta semana en torno a si existe o no sucesor del sacerdote exorcista, pues según fuentes, aseguran que el padre Roberto Luna Lozano, originario de Monclova, desde 2014 era preparado por José Luis del Río.
Fue justo en ese año que el padre fallecido reveló que Luna Lozano había sido nombrado oficialmente por el Obispo, Fray Raúl Vera López como segundo exorcista, ejerciendo su ministerio en la ciudad acerera.
Lo que no puede cuestionarse es la importancia de los trabajos que realizaba el padre José Luis en toda la región, e incluso en ciudades cercanas, pues se dice que atendió cientos de casos en donde habría logrado expulsar demonios de la vida y cuerpos de cientos de personas.
