Redacción.- Debido a la tercera declaración de emergencia emitida por el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, se han prohibido las reuniones en las que asistan más de 50 personas, por lo que miles de negocios han tenido que cambiar su forma de operar, incluyendo el de las funerarias.
En algunas empresas de esta índole se ha reducido el número de servicios fúnebres al día, llegando a recibir tan sólo una familia en el día y otra en la noche.
También se preparan en caso de recibir a algún fallecido por el coronavirus, para que el personal pueda mantenerse con las medidas de seguridad más adecuadas.
Además comenzarán a ofrecer las ceremonias a través de internet y servicios en domicilio.