Dos torres de enfriamiento de una planta nuclear en la ciudad alemana de Philippsburg, fueron derrumbadas este jueves.
La central térmica había sido cerrada definitivamente a finales del año pasado y era la última en la región de Baden-Wurtemberg.
Las dos grandes chimeneas de enfriamiento cayeron a tierra por efecto de explosiones detalladamente preparadas, en una operación que se había mantenido parcialmente en secreto para evitar la presencia de público, especialmente en estos momentos en que las autoridades siguen tratando de evitar aglomeraciones.
Los explosivistas hicieron 1.100 huecos en cada torre, ambas de 152 metros de altura, y los llenaron con explosivos. Los trabajos preparatorios para su demolición duraron cuatro años.
La unidad nuclear funcionó durante 35 años y suministraba un 6 % de la energía eléctrica en la región.
Los dos reactores de la planta se cerraron en 2011 y 2019 como parte del plan de Alemania para abandonar la energía nuclear.
Parte de los terrenos ocupados hasta ahora por estas grandes torres serán ocupados en el futuro por una estación transformadora que facilitará el posterior transporte de electricidad generada a partir de fuentes renovables en el norte de Alemania al sur del país.