El jefe del programa de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, Mike Ryan, aseguró que no hay evidencia de que la “cadena de alimentos” contribuya a la propagación del COVID-19.
En su declaración, pidió no sumar más “preocupaciones” a la gente, que ya está lo suficientemente asustada y lo suficientemente temerosa con la pandemia.
“No tenemos ejemplos de que el coronavirus se haya transmitido nunca por la comida y, en cualquier caso, el virus se puede matar al cocinarlo”.
Esta observación de la OMS se conoce luego que China informara que encontró al nuevo coronavirus en empaques de camarones congelados importados desde Ecuador, así como en alitas de pollo que llegaron desde Brasil.
Mientras que la presencia del virus en el pollo congelado brasileño se encontró en la ciudad sureña de Shenzhen.
Las autoridades hicieron pruebas a todos los que pudieron haber tenido contacto con estos productos y todas resultaron negativas.