El presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, negó que sostenga una persecución política contra el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Esto tras las acusaciones de Calderón quien reveló hace unos días, que es “víctima de persecución sin fundamento”, por parte de López Obrador, luego del anuncio que realizó de su deseo de fundar un partido político.
“Está enojado el señor Calderón. Yo ya lo perdoné, no es conmigo, es con un juez de EEUU”, expresó el mandatario.
Sin embargo, AMLO declaró que hay una averiguación en torno al caso de Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública durante su sexenio (2006-2012), pues está acusado de actos de corrupción.
En cuanto al caso de las denuncias en contra de ex presidentes, López Obrador enfatizó que con relación al artículo 108 de la Constitución, éstos solamente pueden ser juzgados por traición a la patria o delitos graves.
En julio pasado, la Fiscalía de Nueva York entregó un paquete de pruebas con al menos 60,000 páginas de evidencia, que utilizarán en contra del ex secretario de Seguridad, ya que presuntamente colaboró con el cártel de Sinaloa.
Dichas evidencias incluyen también el decomiso de 43.8 kilos de cocaína, la cual fue incautada durante un operativo en Brooklyn, EEUU, en mayo de 2002, año en que García Luna “llevaba las riendas” de la Agencia Federal de Investigación de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
El decomiso fue parte de un operativo contra el narcotráfico, que se llevó a cabo unos días después de que el gobierno mexicano localizó USD 25 millones en efectivo en la casa de Zhenli Ye Gon, en Lomas de Chapultepec.
Según las averiguaciones, es el mismo ex jefe de la policía, quien revisa los documentos e incluyen transcripciones de llamadas, y declaraciones sobre los sobornos del Cártel de Sinaloa, desde una computadora portátil que tiene en su celda de la cárcel de Brooklyn, Estados Unidos.
Dichos documentos del Departamento de Justicia de EEUU, no dan indicios de que García Luna esté negociando un arreglo con las autoridades estadounidenses. A principios de 2020, se especuló de un posible acuerdo entre el ex funcionario y el gobierno estadounidense para evitar un juicio.