Las protestas contra los resultados de las elecciones presidenciales en Bielorrusia continúan según informó el Ministerio del Interior.
Desde hace una semana, ha habido en el país protestas masivas debido a la polémica reelección del presidente Alexander Lukashenko, quien lleva 26 años en el poder.
La oposición acusa a Lukashenko de amañar las elecciones del pasado 9 de agosto; se critica la falta de transparencia en los comicios y la censura a los principales oponentes políticos.
Lukashenko ganó las elecciones del domingo con el 80% de los votos lo que asegura su sexto mandato como presidente. Su principal rival, Svetlana Tikhanovskaya, alcanzó el 10,09% de los votos y huyó a Lituania, lo que provocó especulaciones sobre si fue presionada para salir del país.
Varios manifestantes han denunciado las golpizas propinadas por la policía y otros abusos que muchos consideran actos de tortura. La policía usó armas para detener ataques agresivos en varios puntos críticos, hechos que son materia de investigación.
Los manifestantes intentaron bloquear las principales arterias de transporte en la capital, Minsk, provocando interrupciones en el transporte público.
En total, 103 agentes del orden han resultado heridos en enfrentamientos, de los que 28 fueron hospitalizados, dijo.
Este miércoles, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó el miércoles la respuesta violenta de las autoridades de Bielorrusia a las manifestaciones pacíficas en todo el país tras las elecciones presidenciales y pidió que se escuchen los reclamos de la gente.