La teoría de que el SARS-CoV-2, responsable de la pandemia, escapó de un laboratorio de virología en la ciudad china de Wuhan en lugar de saltar por zoonosis en su mercado de animales vivos ha recibido en las últimas horas un nuevo impulso.
El Departamento de Energía de Estados Unidos concluyó que una fuga accidental en un laboratorio.
El informe también destacó cómo otras agencias juzgaron que la propagación del virus probablemente fue el resultado de una transmisión natural, mientras que otras están indecisas.
El FBI también concluyó que la liberación del virus ocurrió de forma accidental en el Instituto de Virología de Wuhan; sin embargo, otras cuatro agencias sugieren que el COVID surgió a través de transmisión natural.
Cada agencia ha recopilado informes para hacer su propia investigación, el FBI supervisa una red de 17 laboratorios nacionales estadounidenses, algunos de los cuales llevan a cabo investigaciones biológicas avanzadas.
La comunidad de inteligencia informará al Congreso de Estados Unidos entre el 8 y el 9 de marzo sobre la conclusión y el posible origen.
La teoría mayoritaria, aunque en “baja confianza”, sigue siendo que fue de origen zoonótico, es decir, que el coronavirus original del murciélago saltó al ser humano mediante el intermediario de los animales vendidos para su consumo.
Lo que se descarta por consenso es que se tratara de un arma bacteriológica diseñada y liberada intencionadamente por China: si hubo fuga, fue accidental.