Lucia Carrillo | Piedras Negras, Coah.- En una sencilla casa, con evidentes carencia, viven la señora Anel Padilla Ambrosio quien día con día lucha para sobrellevar obstáculos que la vida les ha puesto en el camino, a ella y a sus hijos, que ha sacado adelante hasta hoy en día, cuando las cosas en 2020 han elevado el nivel de dificultad, para la gran mayoría.
Anel, desde que tiene uso de razón ha padecido conocido como catarata congénita, con la que podía tener una visión de al menos un 10% pero llegando a la edad adulta tuvo que aprender a vivir con la pérdida de visión total; más el desprendimiento de retina que desde hace varios años le refleja un severo dolor incapacitante.
Sin embargo… hay una cirugía recomendada en su caso, que representaría el retiro del nervio óptico de raíz, lo que le permitiría recuperar su calidad de vida, al apartar el dolor que en ocasiones la deja inhábil.
Sin embargo, consulta tras consulta en el ISSSTE por ejemplo, desafortunadamente no le dan una favorable y pronta respuesta, para esta urgente cirugía, dado el grado de dolor, que tiene que soportar.
Es por eso que ahora Anel ya no puede esperar al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado y ha decidido una operación de forma privada, la que representa un costo aproximado de 35 mil pesos; con los que no cuenta, ya que vive al día prácticamente, de la ropa que plancha y niños que en ocasiones cuida.
Pero la fe en que conseguirá la intervención quirúrgica es más grande para Anel y sus hijos de 14 y 17 años, ya sea que un médico pueda ofrecerse a practicarla o con el apoyo de la comunidad, poder costear la atención de forma particular a su padecimiento neural; asegurando que no desea tanto poder a ver, como el dejar de sentir ese dolor.