El primer debate electoral estadounidense entre el republicano Donald Trump y el demócrata Joe Biden se llevó a cabo este martes, convirtiéndose en un espectáculo caótico.
Los candidatos que pelean por la Casa Blanca tuvieron como escenario el campus universitario Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio.
Trump tachó de “mentiroso”, llamó “payaso” y mandó callar a Biden, mientras este hablaba más a la cámara que a Trump, tratando de apelar a los electores.
Los temas fueron la pandemia, la ola de protestas contra el racismo, la economía, la sanidad o la propia integridad de las elecciones.
Como moderador estuvo Chris Wallace, una estrella de la cadena conservadora Fox durante los 90 minutos.
Por precaución ante el riesgo de contagios, no hubo apretones de manos ni público, aunque sí concentraciones de protesta contra el presidente en la calle.
Biden, de 77 años, no es hábil en los debates, como se comprobó durante las primarias demócratas, y Trump, de 74, encuentra en la confrontación y las cámaras de televisión su hábitat natural.
“Eres el peor presidente que ha tenido Estados Unidos nunca”, le dijo Biden en una ocasión al mandatario.
“Odio levantar la voz… pero no sé por qué debería ser diferente de ustedes”, dijo el periodista Wallace en un momento, con el hartazgo ya imposible de ocultar.
Trump atacó a los hijos de Biden y se negó a condenar al supremacismo blanco.
Biden trató por todos los medios convertir el debate en algo civilizado, sin éxito. Culpó a Trump de dejar un país “más débil, pobre, enfermo y dividido”
Las encuestas exprés realizadas por las cadenas CNN y CBS nada más terminar el debate concedían la victoria a Biden, pero no está claro en qué se traduce eso.