Un hombre de 27 años murió cuatro días después de que su serpiente mascota se le enroscara en el cuello, informó la Oficina de Medicina Forense de Pensilvania.
El reptil, que en un inicio fue descrita por la policía como una serpiente de 15 pies de largo (4m), en realidad era una boa constrictor de 18 pies (5m), aseguró el director de Medicina Forense del Condado Lehigh.
Todo ocurrió cuando ante un reporte, la policía intentó salvar al joven que estaba siendo asfixiado por su mascota en su casa. Un oficial le disparó al reptil pero ya había hecho el daño.
De acuerdo al reporte policial, la víctima fue trasladado al hospital, pero murió de una lesión cerebral “debido a asfixia por constricción”. Cuando la serpiente se enredó alrededor de Senseman, tuvo una “completa falta de oxígeno al cerebro”.
Un agente describió el momento que la serpiente lo estrangulaba “como una escena salida de una película de horror”.