Los equipos de rescate siguen trabajando con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los escombros de edificios que se vinieron abajo a causa de un terremoto que sacudió el este de Turquía y Siria.
Con el hallazgo de más cuerpos, la cifra de víctimas mortales se ha elevado a más de 5,000.
Países de todo el mundo, entre ellos México, han enviado equipos para asistir en las tareas de rescate, sumado a los más de 24,400 efectivos turcos de emergencias.
Los intentos se han visto obstaculizados por las casi 200 réplicas, sumadas a la peligrosidad ante las inestables estructuras y a las gélidas temperaturas.
Miles de personas se cobijaron en pabellones deportivos, otras se refugian en centros comerciales, estadios, mezquitas y centros comunitarios, mientras muchos más pasaron la noche a la intemperie, envueltos y mantas y alrededor de hogueras.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró siete días de luto nacional.