Heather Pressdee, una enfermera de Pennsylvania acusada de matar pacientes que estaban bajo su cuidado con dosis letales de insulina, se declaró este jueves 2 de mayo culpable de tres cargos de asesinato y otros cargos, siento sentenciada a cadena perpetua.
La mujer de 41 años, presuntamente administró dosis letales de insulina a 19 pacientes -algunos diabéticos, otros no- en cinco centros donde trabajó entre 2020 y 2023, según la Oficina de la Fiscal General de Pennsylvania.
Un total de 17 de sus pacientes murieron, las víctimas en edades entre los 43 y 104 años.
Existe evidencia física para respaldar la causa de muerte y de intento de asesinato pues un par de víctimas sobrevivió a las dosis excesivas de insulina.
En mayo ya se le había imputado por maltrato a tres pacientes: dos de ellos murieron, elevando la cifra total de afectados a 22.
Las autoridades comenzaron a vigilarla luego de que el familiar de un paciente que murió informara al Buró de Investigación de Narcóticos y Control de Drogas que Pressdee estaba implicada en la administración indebida de insulina y una investigación descubrió un “patrón” de “comportamiento abusivo hacia los pacientes y/o personal” en sus trabajos anteriores.
Antiguos compañeros de trabajo dijeron a los investigadores que, en su empleo anterior, había sospechas de “dañaba intencionalmente a los pacientes”, estos cuestionaban a menudo su comportamiento y dijeron que se ella solía hacer comentarios despectivos sobre ellos, según declararon las autoridades.
Por lo general, administraba la insulina durante los turnos nocturnos, cuando el personal era menor y las emergencias no provocaban una hospitalización inmediata.