Eugenia Cabriales | Saltillo, Coah.– Olivia N es una víctima de violencia familiar que hace un par de días recibió de parte de una juez penal una resolución que le parece poco sensible a su situación y es que dejó en libertad a si agresor, aun transgrediendo diversas restricciones y mandatos judiciales.
Al grado de que le fijaron una medida cautelar que no es ni efectiva ni eficiente, ya que el brazalete que se le destinó al presunto agresor Fernando N, durante la primera ocasión terminó inservible al ser destruido por el propio agresor.
Luego se le ordenó colocarle otro el cual ni siquiera está enlazado con el dispositivo que debe tener consigo Olivia para identificar cuando él se acerque a su casa, su trabajo y zona de interacción y con ello prevenir una situación de violencia o ataque grave.
Este proceso que la desgasta emocionalmente y que de no ser por terapias y apoyo moral y jurídico no sabría como enfrentarlo, dice lleva poco más de un par de años, en los que decidió evidenciar la violencia de la que era sujeta y que por temor nunca quiso hablar.
Ahora con la decisión de la juez, teme por su integridad al estar libre su agresor y con un brazalete que no está enlazado al dispositivo que le avisaría si este se aproxima a ella, por lo cual solicita la intervención de las autoridades al respecto