La empresa Neuralink, propiedad de Elon Musk, informó el jueves que fue autorizada por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos, para probar sus implantes cerebrales en humanos.
“Es un primer paso que un día permitirá a nuestra tecnología ayudar a muchas personas… las selecciones para los ensayos clínicos todavía no están abiertas”.
Neuralink diseña dispositivos con el fin de que el cerebro interactúe directamente con ordenadores.
En principio, estos aparatos deben servir para ayudar a personas con parálisis o que sufren de enfermedades neurológicas.
En marzo de este año, el multimillonario dueño de Tesla, SpaceX y de Twitter, fundó X.AI, una nueva empresa dedicada a la Inteligencia Artificial (IA), para competir con OpenAI, creadora de ChatGPT, un programa de IA generativa capaz de interactuar con humanos y de producir toda clase de textos.
Los prototipos son del tamaño de una moneda -por ahora- y han sido implantados en cráneos de animales, como cerdos o monos, sin embargo, estos experimentos han estado llenos de polémicas, debido a que asociaciones ambientalistas han denunciado la muerte de estos animales.
Denuncia
El Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM) denunció a la Universidad de California (UC) de Davis y a la empresa Neuralink por ocasionar y ocultar la muerte de 16 monos durante experimentos.
En casi 600 páginas de documentos y registros de la investigación, la institución sin fines de lucro detalla que los experimentos cerebrales realizados con estos monos violaron la Ley Federal de Bienestar Animal.
“Los documentos revelan que a los monos se les mutiló el cerebro en experimentos de mala calidad y se les dejó sufrir y morir.”
El mismo Musk ha advertido en repetidas ocasiones sobre los peligros relacionados con la IA, y ha hecho públicos sus temores de que rebase al ser humano y tome el control.