Un grupo de arqueólogos descubrió una fosa común con más de 500 cuerpos en Polonia, donde el área es conocida como “el Valle de la Muerte” que fue epicentro de varias masacres cometidas por los Nazi.
Los especialistas descubrieron además evidencia de los huesos incinerados de las víctimas de la masacre de 1945, que describen como “el resultado más importante del proyecto”.
Las pruebas de archivo revelaron una lista de víctimas potenciales, un grupo que estaba formado principalmente por miembros del movimiento de resistencia polaco. En un documento proporcionaron información de lo que sucedió durante esta masacre:
“Localizamos el lugar donde murieron las víctimas de enero de 1945 y se cree que fueron quemadas en una formación de chimenea. Los fragmentos de madera conservados confirman la exactitud de los testimonios de los testigos, según los cuales los cuerpos y la pila fueron rociados con una sustancia inflamable y prendidos fuego. La presencia de objetos de valor pertenecientes a las víctimas demuestra que los cuerpos no fueron robados; estos artefactos también permiten la posibilidad de identificar a los individuos a través de sus posesiones”
La investigación está en curso, ya que se están descubriendo más víctimas; el equipo planea realizar análisis de ADN de los restos con la esperanza de identificar a más víctimas.
Los restos se volverán a enterrar y el Valle de la Muerte se convertirá en un cementerio de guerra oficial.
La Alemania nazi invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939. Los primeros meses del conflicto fueron particularmente brutales, especialmente en la región de Pomerania en el norte de Polonia, donde se estima que entre 30.000 y 35.000 ciudadanos polacos fueron masacrados.