Redacción.- Hace varios días circuló en redes sociales la historia de una niña que, supuestamente, se trataba en realidad de una persona adulta con enanismo y, además, contaba con un trastorno de la personalidad que la hacía tener brotes psicóticos.
La historia difundida indicaba que Kristine y Michael Barnett, de Indiana, adoptaron a la niña ucraniana y la acusaron de querer asesinarlos mientras dormían.
La mujer incluso llegó a mostrar una receta médica en la que se le describe como ‘adulta con signos de dientes y desarrollo sexual’.
Sin embargo, una investigación realizada por el diario español El Confidencial cuestiona la veracidad de la versión de los exesposos y aporta evidencia a favor de que efectivamente se trató de un caso de abandono deliberado de menores.
El hecho de que los exámenes médicos le atribuyeran a Natalia más años de los que indicaba su partida de nacimiento se condicen absolutamente con los síntomas de una niña con displasia, señala El Confidencial. Y es que, según unos datos de la Universidad Complutense de Madrid, esa afección puede causar ocasionalmente incrementos en la densidad de los huesos.
Convencidos de que su hija adoptiva era una mujer adulta, los Barnett acudieron en junio de 2012 a la justicia y le cambiaron la edad legal a 22 años, aunque no queda claro cómo lograron hacerlo. Ese mismo año, Natalia fue internada en una unidad psiquiátrica.
Mientras recibía tratamiento en esa institución, la pequeña habría admitido que en realidad tenía más de 18 años, afirmó en una carta escrita en 2016 Andrew McLaren, el médico familiar de los Barnett, quien respaldó la versión del matrimonio y acusó a Natalia de fingir ser una niña para aprovecharse de su familia adoptiva.
En 2013, el matrimonio se trasladó a Canadá, donde uno de sus hijos biológicos, fue admitido en una institución universitaria, dejando a Natalia sola en un departamento con el alquiler pagado por un año.
Finalmente, cuando acabó el plazo del alquiler, Natalia fue expulsada de la vivienda.
Pronto en la escuela de la pequeña notaron que esta dejó de ir a clases y dieron la voz de alarma, tras lo cual las autoridades locales iniciaron un proceso judicial. De acuerdo con testimonios de algunos vecinos, Natalia fue hallada deambulando por las calles, hambrienta, sucia y sin zapatos.
Según pudo averiguar El Confidencial, en 2016 Natalia fue acogida por una nueva familia con la que permaneció al menos hasta 2018, según consta en las fotos en Facebook de los nuevos padres adoptivos, aunque se desconoce su posterior destino.
Mientras tanto, Kristine Barnett y Michael Barnett se encuentran a la espera de la sentencia por un caso de abandono de menores.
